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miércoles, 24 de agosto de 2022

Romanticismo Musical - Historia de la Música


 

El romanticismo musical fue un periodo que comprendió desde el año 1810 hasta 1920 aproximadamente.  En este periodo se creó una gran cantidad de obras maestras que hasta el día de hoy siguen siendo del gusto de la gente. Siendo Beethoven la punta de lanza y máxima figura del romanticismo. No podemos dejar fuera al grandioso Chopin o al genio de Schubert. 


El romanticismo fue un momento de revolución artística y de cambio de paradigmas en el arte. 


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Hoy presentamos: Todo sobre el romanticismo musical.


El romanticismo surgió a finales del siglo XVIII en las artes plásticas y la literatura con el Sturm und Drang en alemania, para luego llegar a la música. Los románticos querían liberarse de las convenciones del clasicismo, para poder llegar a la originalidad, que sería parte importante de la ideología de este movimiento. 


De igual manera, parte esencial del romanticismo, era ensalzar lo emocional e instintivo, es decir, que la música dejara de nacer del cerebro, para ser creada en las mismísimas vísceras. Es por eso que buscaban inspiración de la naturaleza, ya fueran los paisajes bastos, los ríos, los bosques o los lagos, lo que fuera natural y que ayudara al artista a encontrar la trascendencia del espíritu. 


La música no siempre fue como hoy la conocemos, la concepción de ella cambió a través de los siglos y la geografía. A través del desarrollo de un lenguaje escrito, de la teoría y  del estudio de la acústica, occidente pudo ir creando sus propios lenguajes y estilos musicales. A través de la inclusión de más intervalos musicales, la emotividad de la música creció. Para el siglo IX, solamente se utilizaba la octava, para el siglo XII se agregó la quinta, y para el XIV la tercera. Como bien lo sabemos la tercera en un acorde define si es uno mayor o menor, lo cual dicta si es un acorde brillante u oscuro, o si lo queremos ver de otra manera, feliz o triste. 


Todo este estudio teórico de los afectos, o emociones que tienen los sonidos y sus combinaciones, fue clave en el desarrollo del romanticismo, que tendría como piedra fundacional la emotividad como parte central del ser humano. 


Un evento histórico clave para detonar el romanticismo, fue la revolución francesa de 1789, que significaría la caída de las monarquías absolutistas, y el nacimiento de los derechos individuales, para bien y para mal, ya que fue un culto romántico al individuo, como hoy en día lo podemos ver, siendo el individualismo y las libertades individuales lo más importante. De igual manera sembró la semilla para los futuros nacionalismos artísticos, ya que la revolución francesa y su romanticismo, hizo que la gente tuviera la consciencia de la propia determinación de sus pueblos y el orgullo de sus culturas. 


Beethoven es quien lleva de la mano a la música del clasicismo al romanticismo. Sus primeras obras son consideradas del periodo clásico, sin embargo su evolución, no solamente musical, sino intelectual hizo que llegara a ser la revolución romántica en la música occidental. Fue inspirado por Napoleón y la revolución francesa a tal punto de dedicarle la sinfonía número tres, mejor conocida como la heroica. Aunque luego más tarde tacharía la dedicatoria a Napoleón, cuando este se proclamó Emperador. 


El genio sordo no solamente fue un compositor, fue un pensador que siempre fue fiel a sus principios. Siempre estuvo en contra de las monarquías, y de los nobles. Todo esto se vió reflejado en su música, que fue una revolución sin armas. A esto hay que sumarle que fue una persona atormentada. Se cree que sufría de bipolaridad, o de trastorno obsesivo compulsivo. No hay manera de saberlo a ciencia cierta, pero por su vida podemos ver estos rasgos, aparte de la depresión que conllevaban estas condiciones. Se enamoró de mujeres que eran de la nobleza y que lo terminaron por rechazar por ser plebeyo. Pero tal vez lo que más lo sumió en la tristeza, fue su sordera. Para el estreno de su novena sinfonía, ya estaba completamente sordo. Esto lo elevó al nivel de un héroe de la música, ya que siendo castigado por el destino con la sordera, este lo derrotó componiendo una de las más grandes obras de la historia. Incluso se cuenta el mito que al morir caía una tormenta y entre la luz de los relámpagos, murió levantando el puño al cielo, para luego tener un funeral donde asistieron miles de personas. 


Como podemos ver, la imagen y vida de Beethoven ha sido romantizada, ya que es una característica propia, del romanticismo, valga la redundancia. La creación de un mito en vida. 


Anteriormente, los músicos solo se dedicaban a la música, sin embargo en el romanticismo alternaban sus actividades. Berlioz y Schumann aparte de ser compositores, eran críticos de música, Weber escribía una novela y Liszt ensayos sobre gran variedad de temas. Es por eso que los compositores de este periodo, mencionaban otros temas más allá de la música como lo podía ser la naturaleza. Esto mismo llevó a diferencias entre seguidores de compositores como los de Brahms y los de Wagner y Liszt. Los primeros se consideraban tradicionalistas, mientras los segundos se veían como el futuro de la música. 


La literatura fue de gran inspiración para los compositores románticos, por ejemplo: Hector Berlioz compuso Harold en Italia, inspirado por Lord Byron, Schubert tomó escenario de Heine y Goethe; y Schumann, en sus obras de piano, alude a las novelas Jean Paul y Ernst Theodor Amadeus Hoffmann. Este último también inspiró a Offenbach para componer los cuentos de Hoffmann y a Chaikovski con la suite del Cascanueces. 


“La música es la más romántica de todas las artes; de hecho, se podría decir que es el único arte romántico puro.”


Hoffmann  


Escuelas Románticas


Aunque hubo compositores románticos de varias nacionalidades, la verdad es que este fue un periodo de supremacía alemana, y fueron los compositores alemanes, como Beethoven, Schubert, Weber, Strauss, Mendelssohn, Schumann, Brahms y Wagner, que crearían el canon de cómo se compondría música. Esto marcaría el fin de la hegemonía italiana, para dar paso a la germana. 


En Francia después de la muerte de Rameau en 1764, marcó el empiezo de la decadencia de la música francesa, y no sería hasta después de 1850 que los maestros Bussine, Saint Saens, Franck, Fauré, Castillon, Duparc, D’Indi y Chausson fundaron después de la guerra francoalemana la Sociedad Nacional de Música en 1871, llevando a la gloria a la música francesa. 


La supremacía ahora era Francesa, de la mano de Massenet, Gounod, y Saint Saens, entre otros. Ahora parecía que el climax de la música germana había acabado, aunque no por eso dejaron de existir grandes compositores. 


Otras escuelas que serían secundarias, serían la española con exponentes como Isaac Albéniz y Enrique Granados. En Escandinavia hubo maestros como el noruego Eduard Grieg, con su suite Peer Gynt, y en Finlandia, Jean Sibelius. En la escuela checa tenemos a Federico Smetana, Antonin Dvorak, y Janacek.


La ópera tuvo un lugar muy importante en el romanticismo, en especial con Richard Wagner, que haría de la ópera un espectáculo completo, siendo él quien escribiera sus guiones, la partitura, e incluso mandara construir su propio teatro para interpretar sus propias óperas.  En Italia estaba el tesoro nacional llamado Giuseppe Verdi componiendo 28 óperas como la Traviata o Rigoletto. Sumado a Verdi también estaban Rossini, Bellini y Donizetti como grandes maestros de la ópera romántica italiana. Y en Francia tenemos grandes exponentes como lo eran Leo Delibes, Georges Bizet, y Offenbach.


Las innovaciones del lenguaje musical durante el romanticismo, son varias, como lo son nuevas formas musicales como el poema sinfónico, la sinfonía programática de Berlioz y el Lied de Brahms, y el Leit Motiv de Weber y Wagner, que consiste en darle un tema musical a un personaje, y las innovaciones armónicas de Chopin y Liszt. Beethoven por ejemplo, agregó coro a una sinfonía, en la novena para ser exactos. Algo que nunca se había hecho. También hizo crecer en tamaño a la orquesta sinfónica, y agregó más instrumentos de alientos metal y sumó nuevos instrumentos como el contrafagot, entre otros. 


Podemos dividir el romanticismo en cuatro etapas. 


Periodo temprano de 1810 a 1830 aproximadamente, con exponentes como Beethoven, Schubert y Carl Maria von Weber. 


Periodo medio de 1830 a 1850 aproximadamente, con genios como Schumann, Liszt, Chopin, Berlioz y Mendelssohn. En este periodo se consolida la ópera romántica de Bellini y Donizetti. También cobran mucha popularidad los recitales privados de piano. Con la invención del tren a vapor, las giras de música comenzaron, fue aquí Niccoló Paganini pionero de este fenómeno. 


Periodo Tardío de 1850 a 1870 aproximadamente. La tecnología posnapoleónica se había establecido en la sociedad. El telegrama y las vías ferroviarias unieron a Europa y consolidó las escuelas nacionalistas de cada país. La literatura era ya de consumo de clases medias y surgió la novela como principal forma literaria. 

La educación musical fue formalizada en los recién fundados conservatorios modernos, que formaron a muchísimos más instrumentistas y dió a los músicos una estabilidad al poder también dedicarse a la enseñanza en estas escuelas. La suma de todos estos factores tuvo como resultado una ola masiva de sinfonías, poemas sinfónicos, y temporadas largas de ópera. Entre más música, fue más accesible para la gente poder pagar una entrada. 


Como exponentes tenemos a Smetana, Dvorak, Sibelius, Bruch, y Korsakov entre muchos más. 


Periodo post-romántico 1870 al 1950 aproximadamente. Esta etapa se caracteriza por la exuberancia orquestal y la desmesura en el desarrollo de obras sinfónicas, así como una armonía cromática llevada hasta el extremo. Mahler por ejemplo, empezaría a utilizar mazos gigantes que golpeaban una caja de madera, para su octava sinfonía utilizaría dos juegos de timbales sinfónicos y percusión, y que en su estreno póstumo en Estado Unidos tuvo 1068 músicos en escena. Esto era ya síntoma de la decadencia de la música occidental, y que tras la primer guerra mundial haría que los artistas buscaran una ruptura con la tradición ya agotada. Sus máximos exponentes son: Gustav Mahler, Anton Bruckner y Richard Strauss. 


El legado del romanticismo ha llegado hasta nuestros días, tanto que compositores que huyeron de la segunda guerra mundial como  Korngold o Max Steiner empezaron a componer música de películas en Hollywood con el estilo romántico para que luego compositores como John Williams siguieran la tradición en películas como La Guerra de las Galaxias. 


El romanticismo convirtió al artista en héroe, y esto lo podemos ver en cómo se romantizaron las vidas de músicos populares del siglo XX como lo fueron Elvis, Kurt Cobain o Jim Morrison. 


Este periodo fue riquísimo musicalmente hablando, se exprimió hasta la última gota del sistema tonal, y aún con la llegada de las vanguardias en el siglo XX, seguimos siendo grandes seguidores de la música romántica, ya sea de concierto o su herencia ya en la música popular. 


¿Tú qué opinas? ¿Cuál es tu compositor romántico favorito?

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The Story of Music from the Antiquity to the Present, H.F. Ullman ISBN 978-3-8480-0561-1.


Breve historia de la música Norbert Dufourcq. Fondo de Cultura Económica, ISBN 978-607-16-3394-1.


Guias Visuales Música Clásica, Altea, DK, ISBN 978-607-11-18-54-7.

martes, 25 de enero de 2022

La identidad de la Amada Inmortal de Beethoven.

La vida de Beethoven fue dura desde niño, su padre lo obligó a tocar música al ver las habilidades fuera de serie del pequeño Beethoven.

 Aparte de ser su primer maestro, su padre Johann Van Beethoven, era un alcohólico que tendía a abusar de su Ludwig cuando interpretaba música. Para cuando Beethoven ya había crecido y tenía un gran renombre en Europa, su sordera empeoró lo cual lo hundió en una tremenda depresión. Hasta donde se sabe él nunca tuvo una esposa ni tampoco hijos, sin embargo, mujeres no faltaron en su vida amorosa. Aunque esto no significó que lograba total plenitud en su vida amorosa. 

Fue muchas veces rechazado ya que tendía a enamorarse de mujeres nobles y él al ser un plebeyo, era rechazado. En este video haremos un recuento de las mujeres en la vida del más grande compositor de toda la historia y trataremos de develar quien fue su “Amada inmortal”.

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 Su amigo Ferdinand Ries escribió: “Beethoven disfrutaba mucho de la compañía de las mujeres, especialmente de las de rostro bello y juvenil, si veíamos a una joven hermosa, se giraba, la observaba directamente a través de sus anteojos. Se enamoraba a menudo, pero por poco tiempo…” Primero cuando aún vivía en Bonn, estuvo enamorado de Jeanette d’Honrath y Eleonore Breuning. 

Para cuando se había mudado a la capital cultural de Viena en 1792, se enamoró de la hija de su médico Teresa Malfetti. Ella tocaba el piano, así que Beethoven le llegó a enviar varias composiciones suyas para que las practicara, tiempo después pidió su mano en matrimonio. Tristemente por su posición social, el compositor fue rechazado. Esta relación amorosa ha levantado polémica entre los estudiosos, ya que se ha creído que la famosa pieza “para Elisa” , tuvo un error en la transcripción, y que realmente la dedicatoria era para Teresa, se cree esto ya que ella mantuvo el manuscrito original de esta obra con el autógrafo de Beethoven. 

Aunque también existe la teoría de que se refería a Elizabeth Rockel, que fue una gran amiga del compositor y que lo visitó en su lecho de muerte a pedido de él, donde le regaló un mechón de su cabello y su pluma para componer. Más adelante cerca del año 1800, se enamoró de Giuletta Guicciardi; en su dedicatoria de la sonata que posteriormente sería conocida como Claro de luna recordaba los momentos tan dulces que vivió a su lado. 

El gran director de orquesta Daniel Barenboim ha declarado que el primer movimiento de esta sonata es una especie de marcha fúnebre, en clara referencia al triste final de su relación con esta hermosa mujer. Más adelante, se le relacionaría con una bellísima condesa húngara llamada Ana Maria Erdody. Ella era una brillante pianista, en 1808 cuando coincidía con el genio compositor, hacían fiestas en donde él tocaba el piano. Ella era descrita como alguien muy bella, menuda y delicada, sin embargo padecía de una enfermedad incurable que le hacía tener sus pies hinchados, lo cual la hacía renquear. 

En el año de 1819, le envió un canon como felicitación de año nuevo. También le dedicó los dos Tríos para piano, opus 70. Amalie Sebald fue una hermosa cantante berlinesa de la cual el compositor sintió una gran atracción como él mismo declararía: “Si la luna brilla esta noche tanto como el sol durante el día, veréis al más pequeño de los seres en vuestra casa”. 

 Bettina Brentano vendría luego, era una escritora amiga de Goethe y se cree que Beethoven tenía sentimientos afectuosos por ella por sus declaraciones: “Si Dios me concede unos pocos años más, debo volver a verte, querida Bettina; así me lo dice mi voz interior, que jamás se equivoca. Las mentes también pueden amarse, tu más sincero amigo y hermano sordo, Beethoven”. 

 La amada inmortal A la muerte de Ludwig Van Beethoven, sus amigos Anton Schindler, Stephan Breuning y su hermano Johann Van Beethoven empezaron a buscar los valores bancarios dejados por el compositor, tras una intensa búsqueda los encontraron junto con su testamento y una apasionada carta de 10 páginas dirigidas a su “Amada inmortal” escritas a lápiz. Faltan muchos datos, como a quien estaba dirigida. Por lo cual se sigue especulando quién fue el gran amor de Beethoven. 

 Las dos grandes candidatas para ser la misteriosa amada inmortal de Beethoven según los especialistas e investigadores son: Antonie Brentano y la condesa Josephine von Brunsvik. Antonie Brentano, hija de un diplomático austriaco, coleccionista de arte y secretario, por presiones de su padre, se casó con un mercader muy rico en Francfort, quince años mayor que ella y que le dio cuatro hijos. Viajaba muy seguido a Viena y se cree que conoció a Beethoven en mayo de 1810. Ella fue la que declaró: 

“Beethoven camina como dios entre mortales, su excelsa actitud contrasta con la realidad mundana…”

 Le dedicó muchas obras, la primer versión de su canción An die Gelibte se la presento a Antonie, encontramos la letra de ella en una esquina del manuscrito, esta primera versión era para voz, piano o guitarra, siendo que ella era una gran guitarrista. Esta es la única obra conocida por Beethoven para guitarra. A ella le dejaba ver su amor en dedicatorias. “déjame beber de tu mejilla la lágrima caída de tus plácidos ojos. Varias de sus sonatas fueron inspiradas por ella, aunque la única dedicatoria completa y directa fue en las 33 variaciones sobre un tema de Diabelli para piano. 

Respetuosamente dedicadas a Frau Antonie Brentano. Este amor no consumado obligó a Brentano a encontrar el consuelo en la filantropía de las artes. En 1816 Beethoven le envió una copia de un retrato suyo con la leyenda: “Un grabado que representa mi rostro; muchas personas ven en él también el reflejo de mi alma”. Beethoven terminó con sus canciones An die frene geliebte (a la amada lejana). El especialista Maynord Solomon cree que este ciclo de 6 canciones está inspirado en Brentano, aunque Beethoven no pudiera decirlo expresamente. 

Textos melancólicos, solo fueron reflejo de que la vida amorosa del genio, fue un pasaje oscuro y solitario en su vida. Algunos piensan que fue Brentano la amada inmortal, por todo lo que Beethoven le compuso, sin embargo esto lo han desmentido ya que el código de honor de Beethoven no le hubiera permitido continuar un romance con una mujer casada, aparte de que para su encuentro en Karlsbad, ella ya estaba embarazada. 

Beethoven era un amigo muy cercano de toda la familia, incluso le dedicó una sonata a Maximiliane, hija de la pareja, por lo que se cree que a pesar de que el compositor tuviera sentimientos por Antonie, no hubiera cruzado la linea en respeto a su familia. Therese von Brunsvik, fue una amiga cercana de toda la vida de Beethoven. Sin embargo la que robó por completo el corazón de él fue su hermana Josephine, esto se sabe porque Beethoven le dirigió catorce cartas de amor entre los años de 1804 y 1807, donde la llamaba su “única amada” y le dedico su canción llamada: An die Hoffnung (a la esperanza) opus 32. En el invierno de 1805, escribió: 

“Mis sentimientos de amor por ti, estimada Josephine, comenzaron a florecer en mi interior y fueron creciendo más y más”. 

 Josephine estuvo casada en dos ocasiones, ambas fueron experiencias infelices para ella, pareciera que sus momentos más felices fueron junto a Beethoven en sus lecciones de piano. Ya que incluso uno de sus esposos le quitó a sus hijos. 

 Sin embargo, su hermana Therese se sintió profundamente decepcionada que Josephine hubiera finalmente rechazado a Beethoven por presiones familiares al ser él un plebeyo. A lo que declaró ella: “El amor materno la llevó a renunciar a su propia felicidad… ¿qué no habría podido hacer ella de este Héroe?”. Su primer esposo le había quitado a sus cuatro hijos y su segundo esposo la abandonó dejándola en la miseria económica y de salud. 

Ella intentaba encontrar el modus vivendi que le permitiera subsistir. Según el diario de Josephine tenía un viaje programado a Praga en el verano de 1812, mientras al mismo tiempo Beethoven viajaba a Teplice, vía Praga para encontrarse con su amada inmortal. 

 Con un nuevo contrato marital su segundo esposo la abandonó de nuevo ahora de manera permanente cuando nació su hija Minona el 8 de abril de 1813. Esto sucedió 9 meses después del supuesto encuentro de Beethoven con su amada inmortal, aparte de que una de las razones del abandono del esposo de Josephine fue porque creía que Minona no era su hija. 

 ¿Podría ser que Josephine fuera la amada inmortal de Beethoven y que el fruto de este tórrido y tormentoso romance fuera una niña llamada Minona van Beethoven? 

 Josephine murió en la miseria total y sin su familia a la edad de 42 siendo rechazada hasta por su madre que le dijo que todos sus problemas habían sido por su propia culpa. Beethoven compuso en este mismo periodo sus últimas sonatas para piano, la número 31 y 32, que algunos musicólogos las definen como requiems supuestamente para la memoria de Josephine ya que cuentan con reminiscencias del tema musical de Josephine, encontrado en su obra para piano: andante favori, que fue la declaración de amor de Beethoven por Josephine. 

 Hasta el día de hoy no lo podemos saber a ciencia cierta. No hay evidencia documental que confirme al cien por ciento esta teoría, sin embargo es muy probable que Josephine fuera el amor de su vida para el compositor alemán. Su amada inmortal. Un amor prohibido por las diferencias de clases sociales entre ambos amantes, siempre tendremos la duda de qué pudo haber sucedido si su amor se hubiera consumado, sin embargo nos deja con uno de los misterios más grandes y bellos de la música. 

Beethoven el genio incomprendido que sufrió de sordera y de amor, se convirtió en el icono más grande del romanticismo y de la música en el mundo. Cambió el paradigma de cómo la sociedad ve a los artistas y de su trascendencia en la humanidad. ¿Qué opinas? ¿Quién crees que fue la amada inmortal de Beethoven? ¡Déjanoslo saber en los comentarios, y recuerda suscribirte, compartir y dar like para seguir creando el contenido que a ti más te gusta!